Medellín, abril de 2026. El frío del municipio de Guarne (Antioquia), nunca ha intimidado a Manuel Andrés Zapata Ramírez, para desafiar la oscuridad de la madrugada. Ya que desde las 4 de la mañana, cuando todo anda en calma y los gallos empieza a ambientar el amanecer con sus cánticos, este joven emprende su viaje de una hora larga para vincularse a los entrenamientos de la Selección Antioquia de balonmano en Medellín.
Manuel, exitoso deportista antioqueño, y que cursa en los últimos semestres de Ingeniería en Seguridad y Salud en el Trabajo, en el Politécnico Jaime Isaza, en la ciudad de Medellín, asegura que combinar el deporte con los estudios es determinante en el desarrollo del ser humano.
Este joven es un convencido de que el deporte es un motor generador de disciplina, puntualidad y responsabilidad. Valores que considera también determinantes a la hora de prepararse para presentar las pruebas Saber Pro, examen aplicado por el Icfes, dos veces al año, a estudiantes de últimos semestres de carreras universitarias que hayan cumplido por lo menos el 75% de sus créditos académicos.
Esta prueba, que es pionera en América Latina, y que presenta Manuel el domingo 26 de abril, junto a más de 200 mil personas en todo el territorio nacional, busca evidenciar si este profesional está calificado desde el punto de vista específico para el ejercicio de su rol en la comunidad. También generar estrategias para cerrar brechas en la sociedad y del sistema educativo con la misma sociedad, equidad, generación de valor, donde haya una sociedad que mejora su calidad de vida gracias a la educación.
Este deportista de 23 años, sostiene que se viene preparando para este reto: su fuerte siempre ha sido el razonamiento lógico, pero no desconoce la importancia de la competencia lectora. Y por eso, les recomienda a los chicos que presenten estas pruebas en 2026, que lo ideal es “prepararse bien no sólo para sacar buen puntaje, sino para quedar como referente de la institución en las pruebas que nos miden la capacidad de conocimiento acumulado en las distintas etapas de nuestras vidas”.
Nueve años enamorado del balonmano
El balonmano es un deporte de origen europeo a principios del siglo XX, que se juega en un rectángulo de 40 metros de largo por 20 de ancho, disciplina en la que dos equipos de siete jugadores miden fuerzas durante dos tiempos de media hora. Actualmente se practica en los cinco continentes, en más de 180 países y con más de 19 millones de adeptos de todas las edades.
Estar a las 5 de la mañana, los viernes y sábados en el coliseo Jorge Valderrama de Medellín es la prioridad de Manuel. Sin embargo, su meta personal a mediano plazo es repetir título en los Juegos Nacionales en Sucre y Córdoba, que se realizarán en 2027, y donde Antioquia tendrá el reto de conseguir la cuarta medalla de oro de manera consecutiva gracias al buen proceso que la tienen como la potencia en Colombia de este deporte olímpico.
Gracias a que hace nueve años se enamoró del balonmano, Manuel Andrés confía en que el alto rendimiento continúe abriéndole las puertas de la superación a los jóvenes de Colombia, porque los que toman en serio la actividad muscular en el país no sólo se convierten en generadores de alegrías, sino que pueden alcanzar la superación y sin importar la raza, el origen y la edad también se pueden convertir en los ejemplos a seguir por las próximas generaciones.
Está feliz, porque afirma sin dudas: que el nivel del país ha mejorado, pero también es consciente de que en Colombia todavía falta para que el balonmano esté al nivel de los países desarrollados. Y para ello, se requiere más roce internacional y una mayor articulación de todos los estamentos para que “entre todos logremos mejores resultados y ratifiquemos que el deporte además de ser una pasión es una gran fuente de responsabilidad y disciplina”.