Leer para adquirir y usar información
Al leer para obtener información, el lector no se involucra en mundos imaginarios sino en aspectos del universo real. A través de los textos informativos se puede comprender cómo es y ha sido el mundo, y por qué las cosas funcionan cómo lo hacen. Los lectores pueden ir más allá de la adquisición pasiva de información y usarla en el razonamiento y en la acción.
Los textos informativos no necesariamente se leen de principio a fin: los lectores pueden seleccionar las partes que necesitan. Estos textos adoptan muchas formas, pero una de las distinciones principales es aquella que se hace entre organización cronológica y no cronológica.
Las dos exigen algo diferente del lector, aun cuando no hay distinciones radicales y es posible encontrar textos informativos que utilicen ambas formas de organización.
Textos cronológicos: Los textos ordenados cronológicamente presentan sus ideas como una secuencia ordenada en el tiempo. Tales textos pueden narrar eventos, por ejemplo en forma de hechos históricos o de registros en un diario, recuentos personales o cartas. Las biografías y autobiografías, donde se describen en detalle acontecimientos de vidas reales, constituyen uno de los principales ejemplos de este tipo de textos. Otros textos organizados cronológicamente son los procedimentales, como recetas e instrucciones; en éstos se usa con frecuencia una forma imperativa, y se espera que el lector no sólo entienda sino que actúe de acuerdo con lo que lee.
Textos no cronológicos: En estos textos, las ideas se organizan en forma lógica y no cronológica. Cualquier cantidad de temas pueden describirse o explicarse; se pueden presentar argumentos y contra-argumentos, o se puede sostener un punto de vista, con la evidencia correspondiente que lo sustente.
Los textos persuasivos tienen por objetivo directo influir en la opinión del lector. En la discusión y la persuasión, el lector debe seguir el desarrollo de las ideas y enfrentar el texto con mente crítica para formarse su propia opinión.
También son documentos que no están ordenados cronológicamente aquellos que ofrecen información en diferentes formatos, tales como listas, diagramas, tablas y gráficos, y algunos que piden la realización de acciones de parte del lector.